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Ayuntamiento único

Así que pasen cien años, la vida sigue igual…

Ayuntamiento único

Tres ejemplos de artículos –hubo más a lo largo de su historia- que La Voz de Liébana dedicó al ayuntamiento único. Más de cien años después, la situación y el debate sigue igual

La Voz de Liébana, el primer periódico de la comarca, se ocupó en repetidas ocasiones del tema del ayuntamiento único para la comarca. Ya el 29 de abril de 1905 publicó un artículo firmado por "Uno de la Villa" en el que decía que considerar el ayuntamiento único como la salvación de Liébana era pecar de optimista pero sí sería "el remedio de muchos males que la ignorancia, la pasión, la influencia, la desidia, causan en la administración pública".

Sabe el autor que esta propuesta va a encontrar la oposición de "caciques de campanario que hay en cada pueblo y que temen ver absorvida [sic] y anulada su personalidad y su influencia al ensanchar los límites del municipio".

Entiende que en ese ayuntamiento no habría preponderancia ni de los pueblos ni de la Villa; "sería el establecimiento de un conjunto armónico donde estuvieran representados los intereses de todos, pues aparte de que cada pueblo y cada valle conservaría la administración particular de sus bienes e intereses peculiares, todos coadyuvarían al fomento de aquellos otros intereses que son generales e idénticos para toda Liébana".

Proponía que los ayuntamientos preexistentes tuvieran en el nuevo tres o cuatro concejales cada uno y que el alcalde no fuera de nombramiento real, como sucedía en aquella época, sino elegido por el Ayuntamiento.

Con el tiempo, "después de convencerse de que más fácil que corregir los males y defectos de la actual organización municipal, es remediarlos sustituyendo los múltiples municipios actuales, con otro que los comprenda todos y al que el voto libre y espontáneo de los electores lleve personas de sano criterio, de alguna ilustración, de actividad y de desinterés, que velen por los intereses generales del país que son unos mismos, dejen a un lado los personalismos y las rivalidades y saquen a Liébana del atraso y del abandono en que se encuentra".

Este artículo de "Uno de la Villa" fue contestado, unos meses después, el 30 de marzo de 1906 por "Un aldeano", en otro artículo titulado "La salvación de Liébana". Para él, esa "salvación de Liébana" sí que estaba en la creación de un ayuntamiento único. Lo justificaba por varios motivos. Uno era la carga insoportable de tributos a los que los municipios pequeños no podían oponerse, mientras que uno grande sí.

Pero el autor del texto se centra en exponer las dificultades que iba a encontrar la propuesta. La primera la "influencia que creen perder los caciques de los Ayuntamientos en su representación, pero esto no lo veo claro, porque si es cierto tanto vales como votos llevas a las urnas, esos mismos te se [sic] contarán estando unidos".

La segunda dificultad vendría de "alguna persona que medra alrededor de los Ayuntamientos y que tiene bastante influencia, pero más vale sacrificar media docena que no todo el país".

La tercera dificultad que veía el autor venía de los secretarios municipales que perderían su puesto. Para solucionarlo, proponía dejarlos como "empleados en ese Ayuntamiento magno".

Y escribía: "Constituido un Ayuntamiento de dos mil y pico de vecinos, sería representado por personas independientes y de algún criterio, y sería una verdad todo, y particularmente la contabilidad".

Otra de sus ventajas: la unión hace la fuerza. Si un ayuntamiento actual pide tal cosa, piensan que son trescientos votos y "supone bien poco" por lo que no le hacen caso. Si fuera un ayuntamiento de 2.200 vecinos, otro gallo cantaría.

Tiempo después, el 10 de octubre de 1909 se retoma el asunto en La Voz de Liébana con un artículo de Julián Fernández, remitido desde Buenos Aires. "Hace bastantes años ya que por algunos buenos patriotas lebaniegos, se inició la idea de la conveniencia de crear un solo ayuntamiento en Liébana y si se hubiera seguido cultivando tan importante asunto hasta la fecha no hay duda que hubiera dado ya benéficos frutos", comienza diciendo.

Y sigue apuntando que "todas las reformas e implantaciones que cambian radicalmente el régimen administrativo de los pueblos, tropiezan con dificultades en un principio, y resistencia, en las más de las ocasiones, infundadas por parte de elementos obstruccionistas a los adelantos de la época y prosperidad de los pueblos, pero con empeño y patentando las ventajas de la reforma, ésta se llevará a efecto". Un ayuntamiento general para Liébana "sería respetado por la Diputación y hasta por el Gobierno" y supondría "incalculables ventajas económico-sociales" entre las que cita la desaparición de los problemas suscitados por impuestos individuales en ferias y mercados o el aumento en el tráfico y comercio alimentario.

Estos tres son ejemplo de los artículos –hubo más a lo largo de su historia- que La Voz de Liébana dedicó al ayuntamiento único. Más de cien años después, la situación y el debate sigue igual.


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