Píldoras de Historia

Belenes vivientes en Liébana

05/01/2016

COSGAYA, 1920

La víspera de Reyes, el 5 de enero, se celebra en Vega de Liébana la representación del "belén viviente" y cabalgata de Reyes. Son ya varios años los que lleva realizándose. Sin embargo, los belenes vivientes en Liébana ya se habían representado con anterioridad en diversos lugares.

En Bárago, cerca de La Vega, se representó, al menos, en diciembre de 1973 como ya dimos cuenta en VL aquí o en este otro.

Pero nos consta alguna representación mucho más antigua, de hace casi un siglo. En concreto, en 1920 tuvo lugar en Cosgaya. Así lo contaba la corresponsal en Pembes de "La Voz de Liébana" en febrero de aquel año:

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"Era el 19 un hermoso día del próximo pasado enero, y, según me habían informado, se preparaba en el inmediato pueblo de Cosgaya la fiesta y representación de los Reyes Magos de Oriente. Con tal motivo, aceptando la amable compañía de las estimadas amigas, señoritas Francisca Celis y Francisca Antón, y a fin de cumplir con el deber que como corresponsal de LA VOZ DE LIÉBANA me he impuesto, proporcionando a sus lectores alguna noticia de las pocas que se desarrollan en este reducido y apacible pueblecito, y sus comarcanos, me propuse atravesar la distancia que nos separaba, sin parar mientes en la humedad del suelo, que, no obstante los espléndidos días de sol con que enero nos halagó, parte del trayecto se veía inundado por el hielo e innumerables charcas que sin compasión deterioraban nuestros lustrosos zapatos.

Después de atravesar el sitio denominado "La Arquera", donde ya el camino se nos ofrece un tanto seco y agradable, vemos al citado Cosgaya y distinguimos en medio de llano y extenso prado vistosos ropajes, que, a medida que nos íbamos acercándonos, daban idea de los distintos pabellones que formaban. Allá en el aire, sobre estirados hilos, colocados al efecto, brilla, merced al Sol (aunque parezca fenómeno), la estrella que desde Oriente había de conducir a los tres Reyes al lugar donde iba a ser representado el recién nacido Rey de los judíos.

La gente ávida de presenciar el acto, se veía ya impaciente sobre la carretera que limita al mencionado prado, y otros muchos grupos de los distintos pueblos de Valdebaró, suben a buen paso por la citada carretera, temiendo llegar ya tarde a juzgar por la irregularidad y rapidez con que salvan la distancia; pero una alegría indecible embarga todo su ser, cuando llegan a vislumbrar que aún es temprano. Los protagonistas tardan un poco en encapillarse sus vestiduras, y, merced a eso, tienen tiempo de descansar y reponer, incluso, sus menguadas fuerzas.

Al llegar, por fin, al lugar objeto de nuestro viaje, procuramos orientarnos de modo que nada se oculte a nuestra observación; y, en efecto, después de algunos momentos de espera, vemos aparecer la comitiva encargada de dar el espectáculo, que, saliendo del local escuela, se dirigen al sitio previamente preparado.

Abren la marcha los jóvenes Severo Rivas, Máximo Pariente y Bautista Guerra, que, montados sobre briosos y bien enjaezados caballos, saben representar su cometido de los tres reyes muy admirablemente.

Actuó de Virgen la joven Jenara Mantilla y de San José, Leandro Rivas, quien produjo en el público honda risa, por su espontaneidad, meciendo al recién nacido Niño.

El joven Primo González hizo un excelente Herodes, agradando mucho, también, su contradictor Antonio Díez, por lo que conquistaron ambos merecidas simpatías del gran número de espectadores.

El niño Pedro Alonso cumplió muy bien la misión de Angel que le fue conferida, y las simpáticas jóvenes María Agustina Lamadrid, Juana Alonso, Pilar Fernández y Ricarda Mantilla, cada una con su niño que han de sacrificar al decreto de degollamiento dado por Herodes, entonan muy sentidas estrofas y cumplen muy acertadamente su misión de madres tiernas y llorosas.

Mariano Lamadrid dio un buen relieve a su interesante cargo de gobernador de Belén, no menos que el defensor de los niños representado por Urbano Fernández, y el resto de los actores que desempeñaban el papel de pajes, centinelas, Doctores de la Ley, degolladores, tamborilero y vecinas de Belén, y que omito el mencionar, por no recordar sus nombres, merecieron también los aplausos del numeroso público.

Terminado el acto, dio principio el consabido baile, en el que lucieron sus galas y habilidades los citados personajes y demás juventud de los pueblos limítrofes. (...)

Que fue digna de todo elogio la mencionada fiesta, lo indica la repetición de la misma, que tuvo lugar el domingo 1º de febrero, por lo cual bien merecen mil plácemes los simpáticos jóvenes que con tan buen acierto desempeñaron su cometido, y muy especialmente felicitamos al inteligente y laborioso compañero, maestro de Cosgaya, don Joaquín Heras, iniciador de la idea y encargado de dirigir el ensayo".

Inés Soberado, la maestra de Pembes autora de la noticia anterior, cambió de escuela el curso siguiente, por lo que, si en años posteriores se repitió la representación, no hubo quien diera noticia de ella.

En todo caso, queda aquí constancia de algunas de las representaciones de la Navidad realizadas en Liébana en distintos tiempos y lugares.


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