Píldoras de Historia

Pedro Gómez de la Cortina, preso de los ingleses

Pedro Gómez de la Cortina, hermano del segundo Conde de la Cortina y cofundador de la iglesia de Salarzón, fue protagonista de un incidente que comenzó en 1799 cuando, estando en la Península, fue nombrado medio racionero de la Catedral de Méjico. Cumpliendo una orden, se personó en el puerto de Santander, como más próximo al lugar en que se hallaba, pero la imposibilidad de salir pronto para América le llevó a solicitar que se le permitiera hacerlo bien desde el puerto de Ferrol bien desde el de La Coruña o, incluso, del de Cádiz, licencia que se le concedió pese a las dificultades puestas desde Santander.

En concreto, fue autorizado para embarcarse en Cádiz hacia Veracruz en la fragata mercante "La Caraqueña", partiendo hacia su destino el 3 de abril de 1800. Sin embargo, «a los quatro días de navegación fueron apresados por los ingleses, quienes después de haberles despojado de mucha parte de sus equipages, los conduxeron a Gibraltar, y posteriormente al Surgidero de Algeciras; de allí se transfirieron a la plaza de Cádiz, en la que existen sufriendo los gravísimos perjuicios de gastos insoportables, que les origina su detención en España». Por ello, el 2 de junio de 1800 solicita autorización para embarcar hacia Veracruz en cualquier barco que les ofrezca seguridad.

Un mes después concretan que quieren ir en el barco con el que la Casa Torre Hermanos ha sido comisionada para rescatar a la «fragata nombrada la Asturiana, que con rexistro del citado puerto [Cádiz], despacharon a Vera Cruz y les apresaron los ingleses llebándola a Jamaica». Solicita, por ello, viajar a la isla de Jamaica «en el bergantín americano El Nancí», debiendo proseguir desde Jamaica hasta Veracruz en la fragata española "La Asturiana", una vez verificado su rescate. La licencia le fue concedida el 18 de julio de 1800.

Sin embargo, en noviembre aún debía de seguir en Cádiz, con los consiguientes gastos. No sabemos cómo acabaría la historia. Lo que sí sabemos es que la fragata "La Asturiana" fue capturada por los ingleses en marzo de 1800, cuando trasladaba 90 quintales de «calamina que esperaba el director de Escultura de la Academia de San Carlos para proceder a la fundición» y erigir con ello una estatua ecuestre del rey. En octubre todavía no había sido rescatada.

Sirva este caso de ejemplo de las vicisitudes a las que se exponían en aquellos tiempos quienes se desplazaban hasta tierras americanas.


Relacionado con Bicentenario de la iglesia de Salarzón II.

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