Al cumplirse 90 años de la Guerra Civil española, nos proponemos acercarnos a su desarrollo en Liébana, haciendo un recorrido casi diario por los acontecimientos
Anterior: 24 de septiembre de 1936. Inicio: 17 de julio de 1936.
Se produce el asesinato de Constantino Bayón, párroco de Cosgaya, detenido desde dos días antes en el Comité de Espinama. Fernando Obregón recoge dos versiones de su muerte. Según una de ellas, tras su detención «le sometieron a un auténtico martirio que también incluyó la violación de su sobrina en su presencia» y, finalmente, fue conducido el día 25 a una galería minera de Fuente Dé, donde fue asesinado. Según la otra, el sacerdote se encontraba escondido en dicha mina de Fuente Dé y su sobrina le subía la comida, siendo descubiertos y ella violada y él asesinado. Al parecer, el grupo ejecutor era mandado por "Domingo el Manco", que pocos días después fue asesinado por sus propios compañeros. Según Saiz Viadero, la sobrina se llamaba Eudoxia Pozo.
En San Glorio se produce un enfrentamiento entre un contingente republicano de unos ochenta hombres, entre los que hay algunos guardias civiles y carabineros, y un destacamento de "nacionales", que concluye con la retirada de éste. Obregón recoge este testimonio:
«Hubo una pequeña batalla en San Glorio, estuvieron un día entero, vinieron una compañía [de los nacionales] y los cogieron un poco de sorpresa, cantaban las ametralladoras... Toda la mañana, cuando empezó a subir la fuerza roja que reclamaban los de la parte roja, en Osango daban vuelta y subían de culo, por si había que salir corriendo. Ese día estaba yo en una vecería en la Campa el Tumbo, eso lo vi yo, subían culeando por si acaso, serían 4 o 5 camiones. Muertos no había porque disparaban de muy lejos». Los tiros se oyeron desde Cosgaya, según otro testigo.
Felipe Matarranz iba en uno de esos camiones de milicianos y cuenta este enfrentamiento así:
«...tuvimos que salir aceleradamente al puerto de San Glorio, donde tuvimos un fuerte combate hasta que los paramos en el pueblo de Llánaves. Los facciosos estaban luchando muy bien pertrechados de armamento y munición, pero eso no nos asustó, pues en compañía de los milicianos de Potes y Cosgaya los paramos. Los facciosos cuando vieron aquel refuerzo se retiraron a las llanuras de Llánaves y de allí desaparecieron entre las montañas. Yo creo que esas operaciones que hacían los facciosos eran de tanteo, porque apenas veían un poco de resistencia se retiraban».
Se publica la requisitoria del Frente Popular de Pesaguero para que Antonia González Encinas se presente en 74 horas «para asuntos que interesan, en bien de la causa que defendemos», declarándola en rebeldía en caso de no hacerlo.
La Dirección General de Instrucción Pública «hace un llamamiento a los jóvenes militantes de las organizaciones obreras, partidos políticos y Asociaciones antifascistas en general, para que en el plazo de tiempo que media entre la publicación de la presente y el día 30 del corriente (ambos inclusive) soliciten ingreso en el Magisterio Nacional, elevando una instancia al compañero director general, avalada por las organizaciones a que pertenezca, las cuales certificarán a los solicitantes su encuadramiento dentro del régimen legalmente constituido, que sus actividades han estado siempre de acuerdo con los postulados de Libertad, Justicia y nueva ordenación social de la Humanidad y que reúnan condiciones de juventud, instrucción general, contenido social y, sobre todo, amor al niño y a la enseñanza».
Se da un plazo de cuarenta y ocho horas a todos los ciudadanos no afiliados a partidos o asociaciones del Frente Popular que posean aparatos de radio para que los entreguen en las oficinas de Telégrafos. De no hacerlo, «se les considerará facciosos e inmediatamente serán detenidos».
Llega una escuadra española al puerto de Santander siendo recibida por «un gentío incalculable» lleno de entusiasmo.
Siguiente: 26 de septiembre de 1936.