Al cumplirse 90 años de la Guerra Civil española, nos proponemos acercarnos a su desarrollo en Liébana, haciendo un recorrido casi diario por los acontecimientos
Anterior: 25 de agosto de 1936. Inicio: 17 de julio de 1936.
Se publica este día en El Cantábrico un suceso que afectó a milicianos. «Comunican de Piedras Luengas que en el camino conocido por Virgen de la Luz los milicianos Mauro e Ignacio Roiz y otros dos compañeros suyos de avanzada vieron que un faccioso de Liébana se quería internar en los montes para pasar a Palencia e ingresar en las filas de los sublevados.
En el acto los valientes milicianos echaron detrás de él, persiguiéndole por vericuetos y caminos hasta llegar al de la Virgen de la Luz, donde a uno de ellos se le escapó un tiro, que fue a dar de lleno a Ignacio en el escroto y en la ingle, por cuyo motivo hubo que dar por terminada la persecución y recoger al herido, que fue conducido a la Casa de Salud Valdecilla, donde quedó hospitalizado».
Por otro lado, tras el emplazamiento realizado el 21 de agosto por el Comité de Guerra a Manuel Palacios Antón, de Potes, para presentarse en cuarenta y ocho horas, el 26 la Comisión de Finanzas anuncia que «de acuerdo con lo dispuesto por la Comisión de Incautaciones, se ordena a todos los establecimientos bancarios de la capital y provincia den cuenta, a la mayor brevedad, de todos los bienes que posea el ciudadano Manuel Palacios Antón, con residencia en Potes, relativos a metálico, valores, etc., con prohibición absoluta de que, bien por sí o por medio de apoderados, pueda disponer de dichos efectos en tanto esta Comisión de Finanzas no dé orden en contrario».
Igualmente se publica este día que «Florencio Cossío, Segundo Bores y Manuel Vázquez, destacados en Piedras Luengas, también solicitan cartucas de muchachas».
La Comisión Provincial de Cultura pide que todos los ayuntamientos de la provincia le remitan, en el plazo máximo de cuatro días, el número de niños y de niñas de tres a seis años, ambos inclusive; lo mismo de los de siete a catorce años; el número de escuelas, «especificando su clase: unitarias, graduadas, mixtas y de párvulos, señalando en cada caso si están servidas por maestros o maestras»; el número de edificios dedicados a la enseñanza y su estado; y los edificios que pudieran dedicarse a escuelas en cada localidad.
En el Coliseum de Santander se celebra un festival a beneficio de los hijos de los milicianos que constituye «una jornada brillantísima».
Desde Torrelavega, el radical corresponsal de La Región, del que ayer vimos otros ejemplos de inducción a la violencia, escribe «que al enemigo fascista es preciso exterminarle por todos los medios de combate que poseemos en nuestras manos» y, tras indicar que «en nuestro pueblo aún se pasean por la calle ciertos insectos paradisiacos», de los que pone algún ejemplo («un maestrillo», un médico matasanos, unos chavales confidentes del fascio), concluye con la afirmación de que «Justicia y mucha justicia pide el pueblo. Ojo en los mandos. Porque es posible, si no se la conceden, la ejecute con sus manos».
Siguiente: 27 de agosto de 1936.