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Muy floja, la primera feria de año en Potes

11/01/2015

Como viene siendo habitual en los cuatro últimos años, la primera feria anual de ganado celebrada en el ferial de la Serna de Potes transcurrió con muy escasa presencia del mismo a pesar de que superó en media docena las cabezas de la pasada edicion del 2014. Solamente dos ganaderos se atrevieron a bajar hasta la Serna ganado: José Pablo Fuente, de la localidad de Salarzón, Cillorigo de LIébana, que aportó diez terneros de raza pardo-alpina y los hermanos Alles cuatro becerros limusines.

La jornada amaneció con algo de neblinas, cayendo algunas gotas, para poco a poco ir abriendo el día y quedar soleado.

Imagen Muy poca gente en Potes se veía por las calles y tampoco los puestos respondieron en esta ocasión ya que no llegaron a la media docena. Alguno de ropa y otros de comestibles en general. La ausencia así mismo de tratantes hizo que los dos ganaderos, con cara de circunstancias, regreseran con su ganado hasta las cuadras sin haber recibido demanda alguna.

Los pocos "tratantes" de la misma comarca que preguntaban más que nada por saber como están las cosas en el sector. Juan Carlos Roiz, carnicero local, hablaba muy bien de las cabezas de limusín que ofertaban los hermanos Alles. "Tienen muy buena culera y una excelente presencia. Buen ganado". Apostillaba.

En conjunto se consolida la creencia de que estos eventos, que se vienen celebrando cada dos meses desde tiempos muy remotos, parece que tienen los días más que contados a no ser que se cambie el rumbo de forma significativa. Así lo manifestaba Enrique Alles a este periódico, "esto está más que visto, se trae algún animal para ver si se anima un poco y tratamos de levantar este tipo de eventos, pero la respuesta es nula, por lo que habrá que pensar que hasta aquí hemos llegado". También hay coincidencia en las diversas circunstancias que ha ido acabando con estas ferias: desde la desaparición de numerosas cabañas una vez jubilados sus propietarios y no haber continuidad en los jóvenes, hasta las numerosas trabas burocráticas para poder bajar hasta el ferial el ganado para su venta, trabas que por otro lado resultan también costosas y que no son garantía de que la res vaya a cambiar de manos. Todo ello hace que el ganadero prefiera realizar los tratos en las propias cuadras de su localidad aunque tenga que rebajar el precio, pero al menos garantizan la venta sin costos añadidos.

La policía municipal y la Guardia civil, siempre presente en estos eventos, tuvo poco trabajo, pero su presencia siempre es agradecida por los ciudadanos. (Informa Pepe Redondo).


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