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Nuevo ataque de los buitres al ganado vivo en Liébana

25/06/2016

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De nuevo hay que lamentar un ataque al ganado vivo de los buitres en la comarca de Liébana, algo que está sucediendo ya con cierta frecuencia, lo que se une a los ya acostumbrados de los lobos.

En esta ocasión le ha tocado bailar con la más fea al ganadero Emilio Besoy, de la localidad de Aceñaba en el ayuntamiento de Cabezón de Liébana.

Cuando se encontraban en una pradería cercana a la misma, recibieron la llamada de un trabajador de unos apartamentos del lugar en la que le alertaron de una gran concentración de buitres en la zona donde pastaban en esos momentos una cabaña de vacas de su propiedad, indicando como los “pájaros” se tiraban prácticamente en picado desde el aire, lo que hacía presagiar que estaban atacando a alguna vaca.

De inmediato se desplazaron hasta el lugar, siendo una vez más tarde, encontrándose ya al animal muerto y el jato que traía, y que intentó parir, en el mismo estado. La vaca fue atacada por los cuartos traseros y la cría nació ya muerta ante el ataque indiscriminado de los buitres.

Precisamente poco antes de la llamada, los propietarios, según indicó a ALERTA Emilio Besoy, "habíamos estado dando una vuelta por el lugar ya que sabíamos que la vaca estaba para parir en poco tiempo, pero se nos adelantaron y, una vez más, nos ganaron por la mano". Según Besoy, este fenómeno que ahora se está dando en el que los buitres atacan a los animales vivos, "lo he estado indagando y he sacado mis conclusiones en el sentido de que a lo largo de la historia, los buitres comían la carroña en general, existiendo un censo en función del alimento disponible. Pero hace algunos años, algunos “intelectuales” o “ecologistas” empresarios del sector cárnico, mataderos y otros, tuvieron la genial idea de poner comederos y cebarlos con grandes cantidades de residuos industriales, con lo cual consiguieron la existencia de una sobrepoblación. Cuando estaba todo en su apogeo, llegó el episodio del mal de las vacas locas y ya no se podía echar esa comida en los comederos, con lo cual el hambre empezó a aparecer en los buitres, llegando al momento actual. La superpoblación permanece, no existe comida y el animal la busca como y donde puede, y llegaremos al punto de que ni las propias personas estaremos libres de esos ataques en momentos en que nos encuentren en alguna situación embarazosa". Lo que está claro es que la situación, según Besoy, "se está convirtiendo en insostenible para el ganadero, porque, aunque ya se ha dicho muchas veces, no deja de ser verdad el hecho de que a este paso estamos abocados a desaparecer muchos que nos ganamos la vida en este campo. Este problema hay que atajarlo por lo que hay que sentarse y buscar soluciones efectivas más pronto que tarde".

Informa Pepe Redondo.


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