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Navidad II

Si las protagonistas del día de Nochebuena (vea la primera parte de las tradiciones de Navidad en Liébana) eran fundamentalmente las mozas, los protagonistas de la segunda parte de las fiestas navideñas eran, tradicionalmente, los mozos. Eran ellos los que, en la Nochevieja, salían a pedir los aguinaldos.

Cena de los aguinaldos de Espinama en 2009. Foto de Beni Extendidos por todos los pueblos de Liébana, aunque con variantes entre ellos, los aguinaldos mantienen en todos la misma estructura:

  • - reunión de los mozos para recorrer todas las casas del pueblo haciendo la petición;

  • - llamada a cada casa, a cuya puerta el que dirige el grupo se adelanta y saluda: "Aguinalderos somos, cantamos, rezamos ¿o qué hacemos?";
  • - contestación de los de la casa que, salvo que estuvieran de luto, solía ser: "¡Cantad, cantad!";
  • - canto por los mozos de los "Mandamientos" (si pedían que se rezara, se recitaba un Padrenuestro);
  • - entrega por los de la casa del aguinaldo, que solían ser garbanzos, chorizo, cecina, morcilla, pan...;
  • - y reunión de los aguinalderos, normalmente o el día de Año Nuevo o en la noche del 5 de enero, para, con lo recaudado, celebrar una cena o comida, en la que no faltaba el baile.

Germán Pardueles, nos comenta lo que en Trillayo se cantaba: Somos unos niños - que nos mandan a la escuela - y hemos recorrido mucho - por el pueblo dando vueltas - recogiendo longanizas - y chorizos y mantecas - para guisar muestro gallo - con pico patas y cresta - y de aquí no nos movemos - sin que nos llenen la cesta - cinco arrobas de tocino - es bastante en mi conciencia - que si nos diesen dinero - que menos de mil pesetas - recogiendo o echando menos - es de gente sinvergüenza - miserable y estrujada - que no estima su conciencia. A continuación se gritaba: aguinalderos somos, del cielo venimos, bolsa traemos, dinero pedimos, cantamos, bailamos rezamos o ?que hacemos?, lo normal era cantar algún villancico, y después de que nos daban algo se gritaba: viva la gala de fulanito de tal y toda su familia...VIVA!. (Lo que no sé es como poner la entonación .. seria: sómos únos níños .. que menós de míl pesétas).

En lo que más variación había de un pueblo a otro era en el canto de los Mandamientos. Se trata de un cántico en el que se van recorriendo los Diez Mandamientos, de ahí su nombre. De su antigüedad da fe el hecho de que algún estudioso como José Manuel Pedrosa, de la Universidad de Alcalá de Henares, haya visto en los de algún pueblo, Bárago en concreto, relación con unas Coplas del Nacimiento, impresas en 1604.

Sirva, como ejemplo de su letra, el de Cosgaya:

Años años, buenos años
Dios nos los deje llegar.
Siempre tendréis en memoria
los mandamientos guardar,
que sin ellos a la Gloria
no se puede caminar.

Y en el primer mandamiento
lo que te mando es amar
con amor muy verdadero,
vivirás firme y entero
por tu fe hasta que mueras
y allí verás cuán de veras
yo el galardón te daré.

Y el segundo es que no jures
mi nombre contra verdad,
ni difames mi bondad
por satisfacer al hombre
y si algún temor te asombre
vente a mi y yo te valdré.

Y el tercero es que las fiestas
las guardes con devoción,
jamás las quebrantarás
aunque tengas ocasión
y en ellas me pedirás
mercedes que yo te haré.

Y el cuarto es que los honres
a tu padre y a tu madre
y al mundo serás fiel,
vivirás muy largamente
si haces lo que te mandé.

Y el quinto es que no mates
al hombre que yo he creado,
porque serás catigado
con otras penas más fuertes
y allí querrás defenderte
yo no te perdonaré.

Y el sexto es que no forniques
mala es la fornicación,
huye de la tentación
si de ella quieres librarte,
y si vuelve a retentarte
vente a mi y yo te valdré.

Y el séptimo es que no hurtes
a nadie cosas ajenas,
so pena de la gran pena,
so pena de gran pecado;
vive el mundo desconcertado
pues yo bien le concerté.

Y el octavo es no levantes
a nadie lo que no ha hecho,
es un hecho de mal hecho
es un hecho de verdad,
pues te vas a condenar
yo no te perdonaré.

Y el noveno es no desees
de nadie mujer ajena,
so pena de la gran pena,
so pena de gran pecado;
vive el mundo desconcertado
pues yo bien le concerté.

Y el décimo es no codicies
de tu prójimo los bienes,
antes tu con los que tienes
contento debes estar;
darte bienes a manojos,
cuantos vieres por los ojos,
darte un vestido glorioso,
muy parecido al cristal
y una silla de reposo
en la mesa celestial.

Guárdame mis mandamientos
buen cristiano, por tu fé;
si mis mandamientos guardas
yo la Gloria te daré.

En ocasiones, alejándose de su carácter religioso, se adaptaban para cortejar alguna moza. Es el caso, por ejemplo, de éste de Tudes:

Los diez mandamientos santos
te vengo a cantar Paloma,
para que pienses en mi
y me tengas en memoria.

El primero amar a Dios
yo siempre le tengo amado,
pero más amo a una niña
que el corazón me ha robado.

En el segundo juré
más de dos mil juramentos,
sólo por hablar contigo
palabras de casamiento.

En el tercero en la misa
nunca estoy con devoción,
porque estoy pensando en ti,
prenda de mi corazón.

En el cuarto el respeto
a mis padres les perdí,
el respeto y el cariño
sólo te lo tengo a ti.

En el quinto no matar
a nadie he matado yo,
señores, yo soy el muerto
y ella la que me mató.

Cuando sales al balcón
con esa cara de cielo,
haces pecar a los hombres
en el sexto mandamiento.

En el séptimo no hurtar,
a nadie he robado yo,
sí robaría a una niña
si no me la dan sus padres.

El octavo no dirás
falso testimonio a nadie,
como a mi me lo levanta
una niña de esta calle.

En noveno no desearás
la mujer de tu vecino,
como yo a ti te deseo
para casarme contigo.

El décimo no codiciarás
bienes ajenos de nadie,
como yo a ti te deseo
y no nos dejan tus padres.

Estos mandamientos santos
se encierran en dos:
en quererte y tú me quieras
y en servir y amar a Dios.

(Letras tomadas del libro "Cánticos navideños del ramo y aguinaldos en Liébana", publicado por el Arciprestazgo de Liébana en 1997).

De la música que acompaña a estos cantos sirve, como breve ejemplo, el corte que reproducimos a continuación, en el que se incluye, primero, el comienzo de unos mandamientos similares a los de Tudes, siguiendo, a continuación, el comienzo de los Mandamientos religiosos, tipo de los de Cosgaya. Éste es el archivo, tomado del CD que acompaña al libro "Canciones y romances de Liébana. Recopilación etnomusicológica", de Antonio Gamaza (Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria, 2000).

En la actualidad, aunque se pidan y se coman los aguinaldos (en algún pueblo, como Espinama, participan de ellos todos los vecinos), el canto de los Mandamientos ha desaparecido casi por completo.

Villancico de Reyes grabado en 1952.

En noviembre de 1952 el estadounidense Alan Lomax grabó en Potes este villancico, titulado "Los Reyes Magos", que interpretaron para él Araceli Garrido, Carmen Gómez y Angelines Soberón (ésta, tocando la pandereta). Para escucharlo hay que pulsar el primer icono a la derecha del título "Recording detail".

También otro villancico con las mismas intérpretes tocando la panderetas.

Incluimos esta poesía, "Al Niño Jesús", aparecida en el periódico "La Voz de Liébana" en diciembre de 1920 y que podemos leer pulsando sobre el enlace.

Incluimos otra nueva poesía también de Luz de Liébana titulada "Hacia Belén".

Ver también Navidad con una representación navideña en Bárago, 1973.

Ver Navidad en Liébana I

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