Entre las causas criminales del partido de Potes entre 1838 y 1860 hay varias que podrían ser por asesinato
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En torno a una decena de las causas criminales que tramitó el Juzgado de Potes entre 1838 y 1860 corresponde a posibles asesinatos. No precisamos el número exacto debido a la vaguedad de algunas de las causas que no nos permite asegurar que se esté refiriendo a un asesinato. De hecho, en ninguna de ellas se emplea el término "asesinato".
La más antigua es de enero de 1839 y va dirigida contra «los autores de la muerte de un soldado de la GR [¿Guardia Real?] que apareció en el Arenal del pueblo de Castro». Lo escueto del enunciado nos impide saber si se trata de un asesinato en sí o, como parece más probable, de una muerte producida en un enfrentamiento de las guerras carlistas, obra de las bandas de "facciosos" a los que nos referimos en la entrada anterior.
También estaría relacionada con las guerras carlistas, en este caso con la segunda, la causa de junio de 1847 «por heridas de un tiro al soldado del Regimiento de Mallorca Cirilo Diez».
Más clara es la causa de diciembre de 1840 dirigida contra un hombre «sobre muerte de su mujer», que debió producirse en Potes ya que no menciona ningún otro pueblo. Es un ejemplo de la violencia machista, del que veremos otros, que no acabaron en muerte de la afectada, en una próxima entrega.
En agosto de 1857 hay otro caso entre familiares, en este caso hermanos, ya que la causa iba «contra Juan Brabo por muerte de su hermano José Brabo».
En febrero de 1854 la víctima fue un niño recién nacido. La causa iba dirigida contra una mujer (seguramente la madre de la criatura) y dos hombres, uno de ellos con el mismo apellido de la mujer. En septiembre de 1849 se había acusado a otra mujer «por suponerla autora de la ocultación de un feto». Ambas causas, probablemente, tengan su origen en el estigma social que padecían las madres solteras, que llevaba a tomar medidas radicales.
Uno de los casos más claros de asesinato fue tramitado en agosto de 1856. Era la causa «contra Juan Gómez por heridas a Isidoro Martínez. En 21 Agosto 1856 entregué testimonio de haber fallecido el herido Martínez». Gracias al libro de difuntos de la parroquia de Potes tenemos más información ya que el párroco anotó que enterró sobre las 10 de la noche del 11 de agosto a Isidoro Martínez que «murió en la cárcel de ésta de resultas de unas heridas hechas al mismo por otro que estaba también en la misma cárcel en el mismo citado día como entre diez y once de la mañana».
En diciembre de 1841 fue la causa «contra los autores de la muerte de Francisco García, José y Josefa Sánchez». ¿Son tres los muertos o, como parece más probable, los dos últimos son los acusados?
En Cillorigo tuvo lugar otro de los sucesos que podrían corresponder con un asesinato. La causa se tramitó en septiembre de 1847 contra dos hermanos «por haber quemado a Fernando Piñal de cuyas resultas murió». Como vemos, no se habla de asesinato y quizás fueran acusados sólo por una negligencia que provocara las quemaduras. Lo escueto de la información nos deja con la duda.
En el mismo mes que la anterior, se tramitó otra causa «contra los autores de la muerte de Eusebia Marina», misma redacción que se recoge en otra de septiembre de 1841 por la muerte de Manuel Pérez y en diciembre de 1858 por la de Magdalena Fernández. Del mismo tenor, pero con acusados concretos, son las causas formadas contra tres hombres por «la muerte de Antonia Herreras» en agosto de 1841 en Potes, y contra dos hombres «sobre la muerte de Francisca Alonso Torices», en Camaleño, en junio de 1842. Desconocemos todo de estos casos como también el alcance que pudo tener un posible «envenenamiento en casa de D. Manuel de la Torre Gil» tramitado en agosto de 1848.
De febrero de 1848 es la formada «por muerte de Manuel Salceda y contusiones a Domingo de Benito» en Espinama. En el libro de la parroquia se dice que Manuel falleció «por muerte desgraciada», sin aclarar más. No figura que la causa vaya dirigida contra nadie por lo que quizás nos encontremos ante una de las abiertas por accidentes, como las que veremos en la próxima entrega.