Al cumplirse 90 años de la Guerra Civil española, nos proponemos acercarnos a su desarrollo en Liébana, haciendo un recorrido casi diario por los acontecimientos
En la tarde de este día comienza en Melilla el intento de golpe de estado que dará origen a la Guerra Civil. Lógicamente, es difícil que este día llegaran noticias de ello a Liébana.
Curiosamente, el Boletín Oficial de la Provincia de Santander publicaba ese día dos anuncios que, visto a posteriori, muy bien pudieran haberse relacionado con la situación que se iba a vivir en días siguientes, pero que fueron emitidos cuando aún no se había producido el golpe.
Por un lado, el gobernador civil de la provincia, Enrique Balmaseda Vélez, había emitido un bando, con fecha del día 15, en el que hacía saber que «dispuesto este Gobierno a garantizar el mantenimiento del orden público, quedan terminantemente prohibidas toda clase de manifestaciones en calles y carreteras, así como las reuniones al aire libre, subsistiendo, en cuanto a las que hayan de celebrarse en locales cerrados, lo prevenido en el bando de 13 del pasado (...). A los infractores de estos preceptos les serán aplicadas con todo rigor las sanciones prevenidas en la vigente Ley de Orden Público», recordando a alcaldes, guardias civiles y agentes de autoridad su obligación de denunciar a los infractores.
Se trata, en realidad, de la prórroga de la limitación de algunos derechos constitucionales implantada a raíz del estado de alarma decretado el 17 de febrero de 1936 por el presidente interino de la República y mantenido desde entonces.
Por otro lado, se publicaba una circular, también del gobernador, dirigida a los sancionados por no hacer entrega de sus armas en las Intervenciones de la Guardia Civil.
Siguiente: 18 de julio de 1936.