Al cumplirse 90 años de la Guerra Civil española, nos proponemos acercarnos a su desarrollo en Liébana, haciendo un recorrido casi diario por los acontecimientos
Anterior: 29 de agosto de 1936. Inicio: 17 de julio de 1936.
La Comisión de Incautaciones emite un requerimiento «a los ciudadanos que se citan para que, en el término de cuarenta y ocho horas, se presenten ante el Frente Popular de Potes, en la seguridad que, de no hacerlo dentro del término fijado, serán declarados en rebeldía e incursos en las sanciones que procedan.
Relación que se cita: Manuel Palacios Antón, Ramón Bustillo, Ramón Cabo López, Calixto Villazán Guardo, Pedro Lucio, Jaime Heras, Juan Alonso Díaz, Mariano Fernández Ibáñez, Teodoro Palacios Cueto, Felipe Palacios Cueto, Carlos Palacios Cueto, Eloy González Obeso, Santos Miguel, Marino Moreno, Regino Moreno, Antonio Caviedes, Cecilio Fernández Palmero, Ceferino Ares Fernández y Miguel Gómez Cuevas».
Como vemos, se trata de diecinueve hombres entre los que están, principalmente, los huidos el 21 de julio en la toma de Potes.
Este día se publica también el mensaje en el que «los soldados del regimiento Infantería Valencia número 24, destacados en la columna número 4, para mayor tranquilidad de sus familiares y amigos, les comunican que se hallan si novedad, y, a su vez, solicitan madrinas de guerra para que, carteándonos con ellas, se nos haga más corto y llevadero el tiempo que dure esta verdadera campaña.
Y ahora, saludando a todo el pueblo montañés que lucha en defensa de la República, se despiden estos bravos soldados montañeses. ¡Viva la república! ¡Viva la Libertad! ¡U.H.P.! José Merino, de dieciocho años, y Pedro Canales, de veintiuno». Estos dos milicianos ya diez días antes habían solicitado las madrinas de guerra, junto a otros compañeros.
También, este día, «por efecto de una imprudencia», resultó herido de bala en Peñarrubia Jesús Alles Lamadrid, que «fue conducido a la Casa de Salud Valdecilla en un automóvil de la Cruz Roja de Torrelavega, apreciándosele un tiro que le atraviesa el pene-escroto y se aloja en la ingle, y el mismo tiro le produjo, además, otra lesión en el dedo anular de la mano izquierda».
Este 30 de agosto el Comité de Guerra emite un comunicado sobre «los problemas del pan y de la leche» en el que, para evitar tener que llegar al racionamiento, se estipula que, a modo de prueba, el día siguiente todas las panaderías del municipio de Santander debían elaborar el pan con una mezcla de un 96% de harina y un 2% [debería ser el 4%] de leche en polvo. Se alega que elaborarlo así en toda la provincia ahorraría cuarenta sacos diarios de harina. Y, a modo de consuelo, se dice que «antes se empleaba el polvo de leche en la cochura de pan de lujo: era manjar de ricos. Ahora todos debemos ser iguales, o, por lo menos, es lo que se pretende, para borrar las diferencias de clase ante el sacrificio por la defensa de nuestra libertad».
Siguiente: 31 de agosto de 1936.