"Píldoras de Historia"

PASEANDO POR EL "VIEJO POTES" (XII)

Lourdes Gutiérrez Palacios. 06/11/2021 en su Facebook.

Viene de Paseando por el Viejo Potes (XI).

Antes de comenzar el paseo es imprescindible hacer una puntualización. Como veis en el encabezamiento del paseo de hoy, que va a transcurrir por el único frente de la Plaza que nos queda por visitar, el meridional, y que coincide con las viviendas y los soportales, se fijan sus fechas. Esto necesita un parón ya que es necesaria una aclaración antes de comenzar a andar. Gracias al fantástico dato que nos regaló Gabino Santos para los Portales de la Manteca podemos tener una fecha de referencia para el nacimiento de los soportales de la Plaza. Hasta el año 1937 podemos decir que todos, casas y soportales, van a correr la misma suerte, pero el incendio de ese año terminará con ella, desapareciendo la mitad oriental y manteniéndose "intacta" la occidental. De momento paseamos por el "Viejo Potes" y éste tiene una fecha clave, 1937, o sea que no vamos a sobrepasarla.


LA PLAZA DEL MERCADO (frente meridional): LOS SOPORTALES 1840 - 1937

Puestos de venta ambulante en los soportales de la Plaza. 2º por la izquierda: Mariano Palacios; 3º por la izquierda: Genio, el relojero. 1º por la derecha: Francisco Soberón Hoyos

El dato del periódico El Cantábrico. Número 11557. Pág 4. Del 16 de mayo de 1926 bajo el epígrafe "Potes" es un regalazo. Dice:

«Más tarde, hacia el año 1840, se hicieron o se reformaron (en esto no hay seguridad) los portales llamados de la manteca, por todos los valles de Liébana, con objeto de resguardarse cuando vinieran al mercado a vender sus productos; hacia esa misma época, años antes, y alguno después, las hoy casas de la plaza, en su mayoría antes bodegas, fueron edificando los portales existentes buscando ya una línea, con alguna cesión de pequeñas parcelas tomadas a la vía pública para servir de centro de la villa y plaza pública y poder cobijarse a techado, quedando casi intactas muchas bodegas donde siempre se escanciaba el acreditado vino de Liébana, y más tarde, convirtiéndose en comercios, aunque todavía queda alguna que otra clásica "tasca".».

Y ante el reto de este nuevo paseo me pregunto: ¿Cuál es la característica más significativa de los soportales? Mi respuesta es la multifuncionalidad. No sé si estáis de acuerdo o en desacuerdo conmigo, pero yo os expongo mis razones:

    1. Carnavales. La Voz de Liébana. Número 126. Potes, 10 marzo 1908. Pág. 2. Los carnavales:

    «Con tiempo nevoso y frío se ha celebrado este año el Carnaval de Potes sin que por eso la animación fuese menor que en años anteriores. Desafiando la nieve y hasta sirviéndose de ella como proyectil inofensivo, se reunió mucha gente durante tres días en los soportales de la Plaza y en el Cantón que fueron lugar de reñidas batallas libradas con serpentinas y confetti, de cuyos proyectiles de hizo gran consumo. Máscaras se vieron bastantes, aunque muy pocas de gusto, pues la mayoría no pasaba de la categoría de zamarrones y destrozonas» (...)
    2. Fiestas de la Cruz: La Voz de Liébana. Número 216. Potes, 20 septiembre 1910. Pág. 1. Las fiestas de la Cruz.

    «El baile de la Plaza Mayor, durante las noches de los días 12, 13 y 15 estuvo concurridísimo, siendo incontables los bailarines que no dieron reposo al cuerpo en tres y cuatro horas que duraba cada noche la fiesta. Los soportales y la carretera estaban atestados de gente bulliciosa, entre la cual los que no bailaban, que eran pocos, paseaban, y presenciaban los trabajos pirotécnicos de don Alberto Coalla» (...)
    3. Oposición al Ayuntamiento: La Voz de Liébana. Número 402. Potes, 23 de mayo de 1914. Pág. 1. Para el Ayuntamiento.

    «En Potes no hay un paseo de verano, un sitio ameno donde buscar la sombra al aire libre en las horas de sol, libres del polvo, de las piedras, de caballerías y carruajes, con unos bancos cómodos en que reposar y unos árboles tupidos o unos macizos de verdura y de flores. Aquí el que quiere pasearse ha de esperar a que se quite el sol y ponerse a dar vueltas en los soportales de la Plaza, ahogados, caldeados por el sol de la tarde entera, con un piso de chinarros en parte y sin más asiento que el que le saque un amigo de su tienda, o bien echarse carretera adelante, pisando una alfombra espesísima de polvo, que si hace viento ataca a la garganta, a los ojos... y al vestido, y con cuidado de no dejarse atropellar por un automóvil, o por un caballo, o por un coche, y sin otros asientos que los mullidos montones de grava.

Plaza del Mercado. Los soportales. 1840-1937

    4. Insignia de la Villa. La Voz de Liébana. Número 410. Potes, 18 de julio de 1914. De Panes a Potes.

    «Nada más pintoresco que entrar en Potes un día de feria. Unas casas nuevas a la entrada predisponen favorablemente; carruajes de todas clases y calibres aquí y allá; aldeanos con almadreñas (aún en junio) conduciendo sus ganados al ferial, un viejo convento donde se albergan hoy oficinas y centros; casas antiguas de puertas arqueadas que dan entrada a casi lúgubres zaguanes; escudos aquí y allá, en las fachadas, como reminiscencias de antiguo señorío; obra nueva en varios edificios bajos y empedrados soportales tras de los que se hallan instalados los comercios; estrechas calles de empedrado firme; unión de dos ríos de cauce pedregoso y encajonado, cuyo rumor en las noches silentes parecen gemidos de edades pasadas aherrojadas al absolutismo; un puente camino del ferial; la Serna en fin...».
    5. Fiesta del patrón San Vicente mártir: La Voz de Liébana. Número 439. Potes, 23 de enero de 1915. Pág. 3. Al vuelo.

    «La parte profana de la fiesta quedó reducida al concierto que la Banda municipal que dirige el Maestro Viñas dio en la Plaza por la tarde y que la gente aprovechó para pasear y bailar en los soportales, único medio de entrar en calor, porque el día estuvo de riguroso invierno, lloviendo y granizando sin cesar y con viento frío que hacía más desagradable la estancia al aire libre».
    6. Ubicación de la tómbola: La Voz de Liébana. Número 694. Potes, 30 de septiembre de 1921. Pág. 1. Las Fiestas de la Cruz. En Santo Toribio. Corrida de toros.

    «El desfile resultó muy animado, recalando mucho público en la Tómbola, que instalada en un barracón en los soportales de la Plaza, y servida por muchas y muy guapas muchachas, recaudó también, para los soldados mucho dinero» (...)

    La Voz de Liébana. Número 763. Potes, 31 de agosto de 1924. Pág. 3. Las fiestas de la Cruz.

    «Probablemente, el día 8, lunes, se inaugurará una tómbola, en los locales, que la señora viuda de Juan Torre, tiene en los soportales de la Plaza Mayor y que galantemente ha cedido para este objeto. En los escaparates de "La Nueva" y de la confitería de don Álvaro Fernández, se exponen estos días, espléndidos regalos, recibidos para premios».
    7. Lugar de encuentro aunque con excepciones: La Voz de Liébana. Número 787. Potes, 31 de agosto de 1925. Pág. 2. Un paseo desde el Cantón al Balcón.

    «He salido del Cantón sin rumbo señalado; he parado en la plaza; la plaza y el Cantón estaban solitarios; ningún grupo en el Cantón que curioseara algún auto o disputara sobre la virtud o cualidades de tal o cual marca. En los soportales no había siquiera una pareja de paseantes, ni una vieja frutera acurrucada en pequeño taburete entre la arcada, ni chiquillería juguetona y alborotadora que atronara con sus ruidos y vocerío» (...)
    8. Lugar de venta ambulante: La Voz de Liébana. Número 798. Potes, 15 de febrero de 1926. Pág. 2. Los vendedores ambulantes.

    «El número de vendedores ambulantes ha ido aumentando de tal modo, que si hace algún tiempo eran cuatro o seis, ahora son doce o veinte, y días de mercado hemos visto nosotros, en que era imposible transitar por los soportales, pues la mitad de su anchura se hallaba obstruida por las mesas y puestos de los ambulantes.
    Bien podría el Ayuntamiento modificar el pliego de condiciones para el impuesto sobre los puestos de venta de la Plaza en el sentido de no consentir en los soportales ninguna clase de puestos más que los de los mismos comerciantes que en ellos tienen su establecimiento; y no autorizar tampoco la colocación de los puestos de los ambulantes en la Plaza, pues además de lo que con ellos dificultan el tránsito, dado el poco espacio que existe, no queda sitio para los puestos de venta de hortalizas, legumbres y demás productos del país a los que debe concedérseles preferencia, por ser artículos de abasto y porque siempre, desde tiempo inmemorial, ha sido la Plaza el sitio destinado a su venta» (...)

    El 11 de julio de 1926 en sesión ordinaria de la Comisión permanente del Ayuntamiento se acuerda que en la Plaza de Abastos no se establezcan más que los vendedores de productos de país y no los quincalleros que tenían costumbre.
    9. Resguardo de imprevistos: La Voz de Liébana. Número 804. Potes, 15 de mayo de 1926. La Santuca.

    «En el preciso momento que se disponía a salir de la iglesia la procesión con la imagen de la "Santuca", para regresar a Aniezo, un inoportuno chaparrón, obligó a las muchas personas que fuera de la iglesia estaban aguardando, a huir a la desbandada, buscando refugio en los amplios soportales de la plaza» (...)

Plaza del Mercado. Los soportales. 1840-1937

Si habéis aguantado hasta aquí, además de haber viajado un buen rato en el tiempo, espero que el paseo por los soportales de la Plaza os haya dejado un buen poso en el conocimiento del "Viejo Potes".


Sigue en Paseando por el Viejo Potes (XIII).


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